
Nuevos hábitos, nuevos contenidos

Nos encontramos ante un nuevo escenario socio-tecnológico. Un escenario en el que los estudiantes tienen nuevos hábitos de comportamiento. Sobre todo en cuanto a los canales a través de los que acceden a la información y la formación, así como en cuanto a su papel, pasando de ser meros espectadores a ser los verdaderos protagonistas en los procesos formativos. El estudiante ya no “hinca codos” ante un libro durante horas, se ha convertido en un ser multitarea, un perfil que necesita recibir diferentes inputs a través de diferentes canales.
Lo podemos ver en el siguiente ejemplo:
La formación sobre un determinado producto farmacéutico al colectivo de visitadores médicos de unos laboratorios. Hace unos años, se hubiera resuelto a través de seminarios presenciales, en los que un product manager impartía sesiones teóricas y técnicas acerca del producto.
Actualmente, esta formación puede estructurarse de diferentes formas y ser impartida a través de diferentes canales. Por ejemplo: los contenidos más teóricos podrán ofrecerse a través de un entorno virtual o en formato papel; los ejemplos y planteamiento de casos podrían enviarse mediante animaciones a los dispositivos móviles, y los trabajos más conductuales podrían impartirse en un entorno virtual o de manera presencial.
Estos diferentes formatos pueden responder a diferentes situaciones en la actividad diaria de un visitador médico: en momentos tranquilos en el despacho o durante trayectos largos de viaje; durante las esperas para ser recibidos por los médicos o bien en aquellos momentos dedicados exclusivamente al estudio. Para cada uno de estos momentos existen diferentes formatos de contenidos. Cada uno de estos tipos de formatos debe disponer de una autonomía que les permita ser trabajados de manera independiente. Pero será mucho más enriquecedor si son pensados en un conjunto y, al final del proceso, la complementariedad de todos ellos forma el conjunto de la acción formativa.
Para ello… existen métodos de generación de contenidos que permiten la creación multiformato a partir de un único proceso productivo.
Un ejemplo es el proceso XML (eXtensible Markup Languages): mediante marcas que se aplican al contenido, proporcionamos una información básica que, de manera sencilla, permite a diversas tecnologías interpretar esta información para publicar en diferentes soportes.
En resumen, con el nuevo escenario en el que la movilidad, la tecnología y las comunicaciones proporcionan nuevos hábitos de comportamiento en los estudiantes, la formación, y con ella los contenidos, debe adaptarse a estos nuevos hábitos. Ofreciendo diferentes soluciones a diferentes momentos y/o a diferentes objetivos o tipos de aprendizaje.
Jordi Herrera Cuenca
Director comercial de Eureca Media
Canales, Contenidos, Estudiantes, Formación, Hábitos, Movilidad, multiformato, Procesos.
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[...] Nos encontramos ante un nuevo escenario socio-tecnológico. Un escenario en el que los estudiantes tienen nuevos hábitos de comportamiento. Sobre todo en cuanto a los canales a través de los que acceden a la información y la formación, así como en cuanto a su papel, pasando de ser meros espectadores a ser los verdaderos protagonistas en los procesos formativos. El estudiante ya no “hinca codos” ante un libro durante horas, se ha convertido en un ser multitarea, un perfil que necesita recibir diferentes inputs a través de diferentes canales. [...]
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